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diumenge, 12 de juny del 2011

Gracia

Gracia es uno de mis barrios preferidos de Barcelona. Cuando paseas por sus calles tienes la sensación de estar en un lugar totalmente diferente, lejos del caos y de la gran urbe que Barcelona supone. Sus numerosas plazas y sus calles por las que caminan los vecinos del barrio suponen aún un lugar apartado de las grandes masa turísticas.
Sin embrago, es cierto que en los últimos años, este carácter tan peculiar de Gracia ha ido a la baja por ser uno de los barrios más de moda de la ciudad condal. Cada ve es más habitual encontrar comercios no destinados a los vecinos y el número de bares, especialmente en las plazas, es ya muy elevado. Además, al igual que está ocurriendo en otros barrios barceloneses, se están dando nuevos cambios en lo que a urbanismo respecta. Atienden a ello observaciones, como la que hizo Antoni Ramón en la Plaza de las Donas del 36, sobre cómo un espacio público y lo que éste representa únicamente permanece abierto al uso del ciudadano durante una franja horaria delimitada.

Arquitectura industrial

Tal y como ocurrió con el barrio de Sants, en Bilbao apareció un barrio de marcado carácter industrial debido a las buenas conexiones ferroviarias con las que contaba y por su proximidad al mar y a los yacimientos de minerales. Así como la industria predominante catalana era la textil en las márgenes de la Ría de Bilbao se estableció una fuerte industria metalúrgica que exportaba acero a múltiples países europeos. Surgieron así numerosos edificios a finales del siglo XIX y primeras décadas del XX en las riberas, especialmente en la hoy conocida como península de Zorrozaurre.
En la actualidad, la gran mayoría de estas construcciones, se encuentran abandonadas debido al declive que sufrió la industria metalúrgica bilbaína y debido a las inundaciones del año 1.983 que causaron la destrucción parcial de muchas de ellas. Por ello, el ayuntamiento decidió llevar a cabo un master plan para la rehabilitación de ambas riberas que conllevará la demolición de muchas de estas construcciones. Gracias a la presión ejercida por los vecinos actuales de la zona, se ha conseguido mantener en pie 19 de estos edificios, o al menos la fachada en algunos casos, a modo de patrimonio industrial de la villa. Entre ellos destacan:
La fábrica Artiach: diseñada por el ingeniero José Artiach Gárate y edificada en el año 1.921. Estuvo en activo hasta el año 1.983. Consta de tres pabellones que albergaban talleres de carpintería propios, granja, etc., que en sí mismos son una historia viva de la arquitectura industrial. Es especialmente conocido uno de ellos como "la iglesia" debido a su característica fachada compuesta por columnas toscanas, arquerías y puertas de madera. En un futuro será reutilizada como centro cultural.
La Coromina Industrial: data del año 1.923. Destaca por su fachada debido a la disposición de ladrillos y el contraste de colores. En el nuevo master plan se contempla que albergue pequeñas oficinas en su interior.
Eléctica Lancor y edififcio Consonni: ambas datan de mediados de los años 50 y realojarán a 30 pequeñas empresas.
o tros ejemplos son el Conjunto Mefesa concebido como un edificio máquina o escultura industrial, la fábrica Beta y Cromuro, la fábrica de velas y toldos de Bilbao-Goyoga y el Edificio de los Molinos Vascos declarado bien de interés cultural.

dissabte, 11 de juny del 2011

La Ría: principal arteria de Bilbao

Durante la visita a Montjüic, Estanislao hizo especial hincapié en cómo la ciudad condal le había vuelto la espalda a la montaña durante años. Esto también puede aplicarse al caso de Bilbao y su Ría.
La villa fue erigida en uno de sus meandros. Desde los primeros asentamientos la Ría se ha visto sometida a la acción humana. Su fondo ha sido dragado en infinidad de ocasiones. Con el auge de la metalurgia y de la industria naviera se construyeron muelles en ambas orillas. Sin embargo, la acción más drástica a la que se ha visto sometida ha sido la creación del canal de Deusto; un brazo de agua artificial excavado entre 1.950 y 1.968 que tenía como función facilitar la navegación al ayudar a sortear las curvas dibujadas por el curso natural. El proyecto se detuvo optando por dejarlo en forma de dársena.
Todo ello ha tenido consecuencias desastrosas para la Ria en lo que respecta a la calidad del agua, hasta el punto de provocar su anoxia (falta de oxígeno) y la consiguiente desaparición cais completa de la fauna y la flora. Tanto los dragados como el continuo arrojo de residuos industriales y urbanos han sido los causantes de esta situación. Durante décadas Bilbao no ha mirado a la Ría pese a ser de vital importancia para el desarrollo económico de la villa. No fue hasta el año 1.997, con la inauguración del museo Guggenheim Bilbao, cuando surgió la iniciativa desde el ayuntamiento de regenerar la Ría y sus riberas con la creación del plan urbanístico Bilbao Ría 2000.
La villa de Bilbao cuenta con un origen más tardío que la Ciutat Vella. Se fundó en el año 1.300 d.C. y fue levantada en uno de los meandros del río Nervión, próximo a su desembocadura.
En un principio únicamente contaba con tres calles dispuestas entre sí de forma paralela (Somera, Artecalle y Tendería) rodeadas por una muralla que discurría por la actual calle de la Ronda. En este recinto estaba también incluida la que hoy es la catedral de Bilbao, la iglesia de Santiago. A lo largo del siguiente siglo se completaron las cuatro calles restantes que completarían las conocidas y originales "siete calles" o "zazpikaleak". Posteriormente se fueron anexionando cantones a estas siete primeras calles. Ya en el año 1.571 las murallas fueron derribadas para permitir la expansión de la ciudad.
Como edificios emblemáticos destacan el teatro Arriaga y el palacio Cortázar, ambos renacentistas; y dentro de la categoría de edificios religiosos destacan la iglesia de San Antón y la catedral de Santiago. En cuanto a espacios urbanos destacan la Plaza Nueva, renacentista también, y la Plaza Unamuno.

Barrios periféricos

Al igual que en el caso de Barcelona con los barrios visitados de Ciudad Meridiana y Torre Baró, en Bilbao durante la primera mitad del sigloXX debido al boom demográfico que sufrió la ciudad surgieron barrios periféricos para albergar a los emigrantes que se desplazaban hasta allí en busca de trabajo.
Estos barrios se caracterizan por carecer de una planificación previa (en muchos casos fueron levantados por los propios obreros), lo que se aprecia en la disposición del trazado de sus calles, desordenadas y estrechas. No albergan zonas verdes ni equipamientos de ningún tipo y cuentan con serios problemas de accesibilidad debido a la orografía. Ambos barrios se encuentran situados en una de las laderas que conforman el valle que alberga Bilbao. Además la actual disposición de la autopista A8 y de las vías ferroviarias de FEVE actúan como barreras separando estos vecindarios del resto de la villa.
En la década de los 90 el ayuntamiento comenzó a preocuparse más por este área en la que residen actualmente unas 4.000 personas. Dispuso una línea de autobús que conectase con el Caso Viejo, siendo actualmente el único transporte público del que disponen los vecinos. Más tarde el ayuntamiento planteó la idea de demoler el barrio. Ante esta situación se les ofreció a los vecinos la posibilidad de desplazarse a un barrio más próximo al valle en el que se construyeron viviendas de VPO. Dado que algunos vecinos se negaron a ello y otros muchos no cumplían los requisitos necesarios, finalmente quedaron más de la mitad de las familias en los barrios que a día de hoy continúan en pie.
En los últimos meses se han llevado a cabo diversas actuaciones urbanas (colocación de nuevo alumbrado público, mejora de pavimentos y carreteras, creación de plazas y zonas verdes...) para mejorar la calidad de vida de los vecinos.

Rehabilitación urbana

Durante la explicación de la intervención llevada a cabo en la Gran Vía de Hospitalet, inmediatamente pensé en la imagen actual de Abandoibarra, la margen izquierda de la ría de Bilbao, como símil al proyecto presentado en la visita.
Durante años este área estuvo ocupada por el sector pesado de la industria metalúrgica bilbaína, motor económico de la ciudad hasta finales de la década de los 70. Contenedores apilados, grúas y grandes fábricas y astilleros generaban el skyline de la zona. A finales del año 1.997 se inauguraba el Museo Guggenheim de Bilbao de Frank Gehry. Este hecho sería el detonante de la mayor transformación urbanística que tendría lugar en la villa. Conocido ya popularmente como "el efecto Guggenheim", la construcción del museo dio paso a la edificación de numerosos edificios a lo largo de la ribera, todos ellos bajo la firma de reputados arquitectos: la torre Iberdrola de Cesar Pelli, el nuevo paraninfo de la UPV de Álvaro Siza, el Palacio Euskalduna diseñado por Federico Soriano, la biblioteca de la universidad de Deusto de Rafael Moneo, las torres de Arata Isozaki,etc. Además, paralelamente al desarrollo de esta nueva arquitectura icónica, aparecieron hoteles y viviendas de lujo en la zona.
Desde luego, es innegable el aspecto más positivo de toda esta intervención y es que, por fin, Bilbao dejaba de darle la espalda a la ría con la creación del paseo Uribitarte y amplias zonas verdes que sustituyen los viejos astilleros. Sin embargo, pese a que este cambio era necesario, cabe preguntarse si se ha llevado a cabo de la manera más adecuada, pensando en el ciudadano y en el uso que este hará de los nuevos espacios generados y no tanto desde la perspectiva tan atractiva para determinados sectores que supone albergar todos estos edificios estrella.

22@/Zorrozaurre

El Master Plan llevado a cabo en el área de Barcelona denominada 22@ podría compararse con el que se tiene previsto realizar en Bilbao en la península de Zorrozaurre.
Zorrozaurre se formó tras la excavación del canal de Deusto. Cuenta con una superficie aproximada de 600.500 m2 y unos 450 habitantes. La península comenzó su desarrollo a principios del siglo XX con la expansión industrial. Su época de esplendor tuvo lugar en los años 50 con la creación de grandes fábricas que quedarían vacías 20 años después al trasladarse muchas de las empresas a otros puntos propiciando la decadencia de la zona.
A principios de la década de los 90 se empezó a gestar la idea de renovar el barrio. Finalmente en 2.007 la arquitecta iraní, Zaha Hadid, presentó el plan director. Aparecerán tres distritos: trabajo y negocios, cultura y recreo (ambos al norte y sur de la zona creando un pequeño parque tecnológico) y la zona residencial (en el centro). Si bien en el 22@ lo que se pretende es potenciar actividades económicas y empresariales; en el caso de Bilbao el 70% de la superficie disponible será destinada a viviendas. En total habrá unas 5.400 viviendas nuevas de las cuales, únicamente, unas 1.500 serán VPO.
Desde mi punto de vista, si algo caracteriza a Zorrozaurre, además de su marcado carácter industrial, son los múltiples palacetes que existen en la zona reflejo de los años de esplendor. Gracias a las quejas de los vecinos, que reclamaban la rehabilitación de algunos de estos edificios, se ha conseguido, finalmente, el compromiso por parte del ayuntamiento bilbaíno de mantener en pie 200 viviendas actuales a modo de casco antiguo.